4 de mayo, 2009Sin comentarios

Siempre resulta triste ver una bicicleta atada a un elemento fijo del mobiliario urbano durante tanto tiempo que pasa a ser una bicicleta abandonada. Ante esta situación sólo podemos pensar que la persona que hasta hace poco compartía sus viajes con esa bicicleta se ha visto obligada a ausentarse, ya que de lo contrario, resultaría una actitud muy injusta respecto a la bicicleta. Nadie ni nada merece caer en el olvido y menos aún permanecer a la intemperie, viendo como » Leer la entrada completa…