Esta mañana, en dirección al trabajo, he vuelto a ver una estampa detestable: una pitón y dos cables de hierro cortados junto a un poste.
En cuanto pueda intentaré escribir sobre los diferentes métodos para asegurar bicicletas, pero sirva este aviso de anticipo:
«Una pitón no sirve de nada ante una cizalla»
Este tipo de protecciones no son más que un cable de acero ( compuesto a su vez de varios cables de acero ), un recubrimiento articulado de chapa y un plástico transparente con un grosos generoso que hace de lupa dándonos una sensación equivocada. Obviamente los cables recubiertos de plástico tampoco sirven de nada si se enfrentan a la fuerza de una cizalla.